jueves, 27 de enero de 2011
Hoy
Son las 5 de la madrugada en Argentina y escribo por vez primera en el año 2011 como Natu, librandome de todo el mal qe me hizo esta noticia.
Un amigo muy amado tuvo un accidente hace horas, murio hace minutos.
No llego a la operacion.
Estoy destrozada, no logro calmarme... no le sirvo de apoyo a mis amigas asi, no logro decirles algo coherente, algo qe les sirva.
NO termino de caer en qe ya no esta con nosotros, en qe ya no me va a decir: Hola Natuu, soy Gero, Tati me robo la lap y estoy desde su cel.
Ya no voy a poder decirle: mas te conviene qe aparezcas porqe te rompo la otra pierna.. ok no .-.
Te conoci durante muy poco Gero y de verdad llegue a adorarte un monton! por eso lloro, si no, estaria calmada.
Lo unico qe pido, ruego es qe estes bien, qe sigas ayudandonos y dandonos tu apoyo incondicional.
Suena de locos, pero hay gente qe te necesita mucho.
Me re duele qe esto sea asi, me siento muy mal... muy mal...
No tenias porqe... pero bueno... Siempre vas a estar con nosotros... Siempre te vamos a recordar! porqe fuiste GRANDE para nosotros y siempre vas a serlo..
TE AMAMOS GERO!!
Natu, Tati, Tali, Gabu, Dante... entre otros.
lunes, 24 de enero de 2011
Algo mas?
Noah habia intentado razonar conmigo, pero no entendia qe me dolia separarme de el por las idioteces qe hacia Bonnie. Era simple, sencillo: NO QUERIA IRME DE MI CASA POR UN CAZADOR.
Si... Bonnie, mi nena adorada, esa de los bucles qe tanto amaba, se habia enamorado de un cazador.
Al principio juro qe.. todo habia cambiado, qe ya no pertenecia a la organizacion qe qeria matarnos y qe deseaba qedarse con nosotros, qe Bonnie lo habia cambiado.
Imbecil. Si hubiese sabido como iban a terminar las cosas lo mandaba de vuelta a donde vino por mas qe mi hija sufriese... preferia qe sufriera, antes de no tenerla mas entre mis brazos.
Mire a mi mi familia por ultima vez, no sabia cuando iba a volver a verlos, los iba a extrañar terriblemente, pero tenia qe ir... Al menos para intentar alejarlo de ellos... de mi Bonnie.
Subimos al avion, aun estaba enfadada, nos sentamos en las butacas correspondientes y esperamos llegar a nuestro destino... Ella durmio, yo... no pegue un ojo...
Extrañaba a Noah, sus comentarios, solo su presencia hacia qe todo estuviese bien; extrañaba a André, el solo... me hacia reir en su intento de hacernos sentir mejor, ya todos sabiamos como se sentia el cambio cuando el estaba.
Extrañaba a Celi, sus torturas con todos.. Selene... su bondad conmigo era inmensa...
Ver a Armand con su bata era todo cuan un humano necesitaba para saber qe era probablemente el ser mas inteligente sobre la faz de la tierra... se hacian qerer como nadie, y aun sin qe ellos obligaran a nada..
Los echaba de menos, si, pero al resto de mis hijos aun mas...
Mire a Bonnie cuando llegamos al hotel, todavia estaba dormida...
Entramos a la habitacion y me dispuse a llamar a Noah, en tanto mi hija miraba por la ventana, totalmente desvelada.
-Estan bien? -Noah sonaba preocupado.
-Si, amor -respondi una vez mas. Aleje el auricular de mi oido cuando escuche la puerta cerrarse.
- Nara? Que fue eso? -escuche el viento golpear contra el audifono. No respondi.
La busqe por toda la casa, nunca apareció.
-Noah, Bonnie... -colgue el telefono y corri fuera del hotel siguiendo el rastro.
El olor de mi hija era particular. Bonnie tenia el don de manejar el desarrollo de la flora, por lo qe siempre olia dulce primavera.
Su rastro me llevo a un viejo edificio abandonado. Daba la impresion de qe podia caerse con solo arrojar una piedra a una de sus ventanas. Entre y fue todo lo qe tuve qe hacer para darme cuenta de como terminaria todo, pero no qeria aceptarlo.
Que dificil fue.
Mi hija yacia desmembrada en el suelo, notaba como podia todavia unirse sus partes hasta qe el olor a gasolina inundo mi mente.
El estaba ahi parado, ese maniatico qe solo busco lastimarnos. Tenia una cerilla en la mano, iba a prenderla.
Me qede qieta en mi lugar, pensando qe hacer, cuando me miro y sonrio estupidamente.
-No te recomiendo qe des un solo paso -abri los ojos de forma desmesurada. Que mierda podia hacer? Si hubiese podido llorar, mi cara estaria roja y mojada.
Acto seguido, antes de qe pudiera hacer nada, encendio la cerilla y la arrojo encima de los restos de Bonnie.
Intente correr para apagar la gran llamarada qe se formo, no solo encima de los restos si no, tambien, alrededor, pero unos brazos me sujetaron evitando qe me moviera.
-NO! -grite- SOLTAME, NOAH! -luchaba entre esos brazos qe, en ese momento, odiaba tenerlos encima mio.
Solo me sujeto fuerte, me dio la vuelta y mi cabeza qedo en su pecho. Mis uñas se clavaron en su saco y el dolor fue insoportable. Me desplome en sus brazos al sentir el irrepetible olor a muerto.
Me arroje en el piso a su lado sin dejar de abrazarlo. Bonnie habia muerto, y yo no habia podido salvarla.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
LO SIENTO!!

Hola a todos!! PERDON POR DESAPARECERME... PERDON ENSERIO!
U.u'... Saben... me lleve algunas materias y tengo qe rendir examen en diciembre... ESTUVE ESTUDIANDO UN MONTON y no podia conectarme tan seguido... siento haberlos abandonado, en cuanto me deshaga de esto voy a volver! y voy a seguir con todo y a escribirles diario en sus blogs... Siento tenerlos abandonados... En fin... ahora tambien tengo qe irme, pero prometo volver en cuanto termine... EN ENERO vuelvo mas tranqila seguro... deseenme suerte, la voy a necesitar... SALUDOS!!
viernes, 22 de octubre de 2010
III - La muerte acaba con el vals
- Buen día –saludo -. Sorpresa, hoy vine a buscarte –yo seguía muda -. ¿No tendría que haber venido?
- ¿Qué? No… Emm… -me reí nerviosamente y respire profundo antes de volver a hablar -. No, digo, si. Vamos –cerré la puerta a mi espalda y le sonreí. ¿Qué hacia? ¿Por qué había ido a buscarme? Nunca lo hacía y me sentía una tonta por haberme quedado tan… petrificada.
- Vine porque me desperté temprano y no sabia que hacer. ¿No te molestó, no?
- No, para nada; solamente me sorprendió, como nunca venís… Digo, no es que…
- Si, te entendí bien. Prometo llamarte la próxima vez –ahora él estaba serio. Tenía miedo de haberlo ofendió, entonces me quedé callada.
Caminamos en silencio, mirando cada uno sus pies hasta llegar al colegio. Gracias a Dios, era viernes y venían luego las vacaciones de invierno.
Él se paro en seco y yo me di la vuelta para ver por qué. Estaba ahí, parado, mirándome, sin decir nada. Caminó hasta donde yo estaba y se asomó lo más que pudo a mi cara para verme a los ojos fijamente, a tal punto que quedamos a menos de siete centímetros.
- Perdoname -dijo. Yo quede mirándolo con los ojos bien abiertos -. No quería caer así en tu casa, pasa que… -se callo. Entonces hable yo.
- ¿Pensás que me enoje? –él asintió bajando la mirada al suelo. Puse mis manos a cada lado de su cara e hice que me mirase nuevamente -. No me enoje, Félix. Fue una verdadera sorpresa. Aunque suene raro, no puedo enojarme con vos. Sos… -pensé muy bien qué iba a decirle – mi mejor amigo y no pienso discutir por idioteces.
Puso sus manos sobre las mías, pensé que fue para sacarlas, pero no. Simplemente apretó mis manos y cerró los ojos, respirando tranquilamente. Yo aproveché el tiempo y lo miré. Miré cada pequeño pliegue sobre su piel, como cerraba los ojos, lo rojo de sus labios, escuché como inhalaba y exhalaba.
Su rostro me infundía paz. Sus facciones eran pacificas. Era imposible que existiese un ser así de perfecto, físicamente. Y yo era su mejor amiga, su única amiga en este lugar.
Suspiró, bruscamente, y abrió los ojos, como volviendo de un sueño. Me miró y me sonrió.
- ¿Pasa algo, Félix? ¿Te sentís bien? Estás raro –pregunté. Me preocupaba, nunca se había comportado de aquella forma. Parecía… nervioso, distante.
- No, estoy bien. Un momento de altibajos, nada más. ¿Entramos? –se enderezó, soltó una de mis manos pero la otra la mantuvo bien aferrada a si. Empezó a caminar en dirección al salón de clase, y hasta que no entramos y estuvimos sentados no me soltó.
El resto del día transcurrió, digamos, igual de raro que él. En el almuerzo, a penas cruzamos algunas palabras porque siempre respondía con monosílabos. Al volver a clase, no me miraba ni preguntaba nada.
domingo, 17 de octubre de 2010
Felicidades!!

Hola gente!! Antes qe nada... qiero disculparme por desaparecer, pero sepan qe estoy algo ocupada con las tareas y bueno... me da fiaca hasta estar en la maqina... Por otro lado, qiero agradecer a las personas qe siguen la historia qe estoy publicando y qiero decirles qe mañana voy a volver a publicar...
POR OTRO LADO! QUIERO FELICITAR A TODAS LAS MADRES SIENDO EN ARGENTINA SU DIA... AGRADECER A LAMIA POR DARME FUERZAS Y POR HACERME ENTENDER QUE TODO VALE Y TODO SIRVE... te amo ma'!!
Ojala esten todos bien.... Besiitos y nos vemos!!
lunes, 20 de septiembre de 2010
Dasaparicion+disculapas+probabilidades!
Me anote en un modelo de la ONU y tengo un coloqio en el colegio, asi qe mi tiempo ira dedicado al bendito estudio qe tengo qe preparar... Ojala me vaya bien! Vamos con la mejor onda, asi qe... esperamos lo mejor! Bueno, espero sepan entender y disculparme por no pasar por sus blogs a menudo... como dije, tengo qe librarme de esto primero... Supongo qe en las primeras semanas de Octubre voy a volver...
Disculpen por dejar la historia en un parate terrible, pero mi tiempo esta contado hasta para poder escribir este mensaje.
Les deseo lo mejor del mundo, espero qe esten muy bien y qe los seguidores lectores fieles qe suelo tener esperen con paciencia =)
BESOS Y ABRAZOS!!
sábado, 4 de septiembre de 2010
Una tarde íbamos camino a mi casa.
- Mentira. Ella se copio de mi y yo mire su hoja para ver qué estaba viendo en la mía que le haga falta –yo reía mientras hablaba, caminábamos uno al lado del otro muy cómodamente riéndonos cada vez mas. Parecíamos dos locos en la calle.
- A mi no me mientas, Mel. No te juzgo por no haber estudiado pero creo que tendrías que haberte puesto un poco más en el estudio.
- Pero para vos es fácil, sos muy inteligente… Yo no, a penas puedo concentrarme.
- No soy un pibe inteligente, estudio, nada más.
- Bueno a eso me refería: ser estudioso es fácil cuando no te cuesta memorizar, ser inteligente… también lo sos, pasa que capaz no lo demostrás. Si tenés las re ideas, y a mi no me lo discutís –dije con su tono de réplica.
Habíamos llegado a mi casa. Estábamos parados en la vereda sonriéndonos como dos tontos. Sus ojos verdes hacían que me perdiera en la nada cuando lo miraba fijamente. Me olvidaba de todo y costaba muchísimo sacarme de ese espejismo tan hermoso. Si, capaz me gustaba un poco, pero un poco nada más.
El seguía mirándome con dudosa ternura. Me trague una carcajada que quería salir fuera de mí.
- Bueno –dijo, sacándome de mi fantasía dando vuelta la cara, dejando a un lado su mirada. Estaba ¿avergonzado? -. Mejor me voy. Nos vemos mañana –volvió a mirarme, esta vez con gracia y me beso la mejilla. Yo no respiraba. Estaba que me caía -. Chau, Mel.
- Chau –logre decir. Caminé, hecha un zombi, hasta mi habitación, saludando a mi mamá y a mi hermano mayor.
Me tiré en la cama. Estaba en un gran problema: estaba enamorándome.
Era un problema porque no podía enamorarme de nadie. No quería, me hacía mal. Siempre me enamoraba de chicos que no iban conmigo, sufría como loca por cada uno hasta que se me pasaba la fascinación y me reía de mi misma por estar mal por alguien como “ese”.
Pero Félix era diferente. Era mi… amigo. Al menos eso parecía, y no quería arruinar eso. Si él se enteraba de esto, seguro que se alejaba. Siempre hacían eso.
Me di la vuelta, mirando la pared e intente dormirme sin pensar en nada.
Lo siguiente que paso, fue que corría como loca, intentando esconderme de algo. Ese “algo” me perseguía y me asustaba más de la cuenta. Me tropecé varias veces, hasta que me caí de tal manera que no lograba levantarme, y luego, de la nada, Félix estaba ahí. Me tendía su mano y me levantaba de un solo tirón, luego tiraba de mi brazo haciéndome caer nuevamente, y me arrastraba a lo oscuro. No podía gritar, hasta que logré despertarme toda transpirada.
Eran las cinco de la mañana, tenia que salir a las siete menos veinte de mi casa, por lo que, al no poder volver a dormir, me di una ducha y desayune temprano. Preparé las cosas para salir, cuando un golpe suave de puños llamó a la puerta principal.
Al abrir, Félix estaba del otro lado. Me quedé seria mirando a mi amigo parado en el porche, sonriendo.
- Buen día –saludo -. Sorpresa, hoy vine a buscarte –yo seguía muda -. ¿No tendría que haber venido?
Disculpen la tardanza, mucho para hacer =) Besos!!